El proceso de intervención del terapeuta ocupacional en el entorno escolar es parecido al que se sigue en otros centros de trabajo.

Comenzamos por la solicitud de intervención: en un entorno hospitalario, por ejemplo, la derivación a TO la realizaría el médico rehabilitador, a un centro privado, generalmente el niño acude por iniciativa de los padres. En la escuela, la derivación puede venir porque el estudiante tiene una discapacidad física que hace que sea susceptible de la valoración, o la preocupación del profesor que observa ciertas dificultades que entorpecen el acceso al currículum y por lo que se puede solicitar la valoración, siempre con el consentimiento de la familia.
Una vez recibida la solicitud de intervención, se procede a la valoración del caso. Para llevar a cabo esta valoración podemos utilizar distintas estrategias:
  • Revisión de informes médicos o de centros externos a los que acude el estudiante.
  • Se puede elaborar un cuestionario para que rellenen los profesores, en el que se puede recabar información relativa a las dificultades que observan, estrategias que se han utilizado hasta el momento, etc
  • Entrevista a los profesores, familia y otros profesionales que trabajen con el alumno. En el caso de que el profesor haya completado el cuestionario citado en el punto anterior, en la entrevista se pueden aclarar las dudas o preocupaciones indicadas en el cuestionario.
  • Observación del alumno en los distintos entornos naturales del centro: aula, comedor, patio, etc. Se realizará una observación del alumno en aquel espacio y/o tarea que el alumno está teniendo dificultades, se procura que la observación sea en el horario y momento habitual. Aunque también se puede realizar una observación individual programada en un momento o espacio diferente, por ejemplo, se puede pedir al alumno que realice una actividad con tijeras en un espacio que no sea su aula ni la clase de plástica.
  • Uso de herramientas de evaluación.
Las herramientas de evaluación a utilizar dependerán del objetivo de la evaluación y el área o función que queremos valorar. Entre estas herramientas hay algunas que están estandarizadas y otras no. En castellano hay pocas pero si que hay algunas que podemos utilizar:
  • MABC-2 Batería de Evaluación del Movimiento para niños. Esta la utilizaremos para niños con dificultades de movilidad entre 4 y 16 años. Sobre todo cuando sospechamos que hay problemas relacionados con el movimiento, dispraxia, etc
  • VMI, Prueba Beery-Buktenica del desarrollo de la integración visomotriz. Esta la utilizaremos con estudiantes mayores de 3 años, sobre todo cuando valoramos dificultades de función manual y escritura.
  • Perfil Sensorial 2: cuestionario que sirve para valorar los patrones de procesamiento sensorial de estudiantes de entre 3 y 14 años.
Entre las herramientas que podemos utilizar que no están en castellano ni estandarizadas pero que nos pueden ser de utilidad:
  • SFA (School function Assessment) : herramienta que nos ayuda a evaluar el funcionamiento escolar en distintas áreas. 
  • Instrumentos para la evaluación de la escritura: SHORE handwritign screening, The print tool, The Handwriting Protocol,… El screening aunque está en inglés se puede utilizar. Las demás herramientas tienen el inconveniente de que las muestras de escritura y las normas de corrección están en inglés.
En cuanto a la intervención puede ser de distintos tipos: 
  • La intervención directa supone trabajar directamente con el alumno y/o los profesionales que trabajan con éste. 
  • Muchas veces, la intervención se realiza a través de orientaciones dirigidas a otros profesionales que trabajan con los estudiantes, profesores de pedagogía terapéutica, tutores, especialistas de apoyo, etc. El terapeuta explica los resultados de la evaluación realizada y son otros profesionales los que tienen en cuenta sus orientaciones para ayudar a los alumnos. 
  • Compensación de dificultades a través de productos de apoyo, modificaciones del entorno o de los materiales que utiliza el alumno.

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