Tras una conversación con una compañera que me planteaba como se evalúa o mide la participación de los estudiantes en la escuela desde terapia ocupacional, me he planteado, ¿que herramientas podemos usar para medir la participación?
Muchos estudiantes, debido a sus dificultades, tienen problemas para acceder a lugares, a actividades y rutinas escolares, por lo que es importante observar y valorar en que situaciones y entornos existen para poder minimizarlas o favorecer la participación de estos alumnos en ellas.
En la página de Canchild encontramos una herramienta denominada Participation and Environment Measure-Children and Youth (PEM-CY). Es un cuestionario que mide la participación de niños y jóvenes  de entre 5 y 17 años  en el hogar, la escuela y la comunidad. Está planteada como un cuestionario de preguntas a los padres, se pregunta acerca de si participan, si se involucran en las actividades en las que participan, etc.  Entre las autoras está Wendy Coster que también ha participado en el desarrollo del PEDI y el SFA. 
El Pediatric Evaluation of Disabilty Inventory (PEDI). Este cuestionario está desarrollado para niños de entre 6 meses y 7 años y medio. Analiza la habilidad del niño para hacer las tareas, si necesita  ayuda para realizarlas y las modificaciones que se precisan para las actividades de auto-cuidado, movilidad y función social. Está dirigida a niños con discapacidad física pero también se puede usar con otro tipo de problemática. Tiene una versión para el ordenador (PEDI_CAT ) que también está en castellano, se puede comprar la versión anual para windows o la aplicación para IOS que es más cara pero no hay que renovar.

El School Function Assessment (SFA) del que ya hay un post anterior, es un cuestionario específico para el entorno escolar. Al igual que el PEDI, mide el nivel de participación, la necesidad de apoyos y el nivel de desempeño, pero más enfocado hacia tareas escolares. Me parece una herramienta muy interesante, los inconvenientes son que no está ni en castellano ni validada aquí pero, puede ser una buena herramienta para obtener un perfil de las fortalezas de los alumnos y de las áreas a mejorar, y así establecer objetivos de trabajo y medir los resultados a final de curso. Otro inconveniente es que puede resultar un poco larga de pasar, pero, tal y como recomiendan en la propia escala, puede ser rellenada por varios profesionales, fomentando así el trabajo colaborativo con nuestros alumnos.

Miller Function & Participation Scales (M-FUN), es otra herramienta usada por terapeutas ocupacionales escolares. Mediante esta herramienta se analiza si existen dificultades en  áreas motrices y viso-perceptivas. Tiene dos sub escalas, una para niños de entre 2 años y medio y 5 años y 11 meses y otra para niños de 6 años a 7 años y 11 meses. Además de la parte de valoración que se utiliza con los niños (cuadernillos con actividades perceptivas, manipulativas, etc), tiene unos listados de observaciones para la escuela (que puede rellenar el profesor) y para el hogar (que pueden rellenar los padres). No esta validada para población española y es larga de pasar.

Deja un comentario