La teoría de la Integración Sensorial (IS) fue desarrollada por la Dra Jean Ayres, terapeuta ocupacional estadounidense. Podemos decir que es un enfoque de los más utilizados por los terapeutas ocupacionales (TO) que trabajan con niños.

Cuando leemos acerca de los problemas de procesamiento sensorial, una de las ideas que se menciona es que los problemas en éste área afectan al aprendizaje, por lo tanto, ¿no tiene lógica que l@s TO que trabajan en las escuelas utilicen este enfoque en su práctica diaria?

Los problemas de procesamiento sensorial pueden afectar al desempeño del niño en la escuela; dificultades para manejar el lápiz con precisión, prestar atención, aprender tareas motoras nuevas, etc 

La intervención del TO en el entorno escolar es distinta a la intervención clínica, es decir la en la escuela irá más encaminada a la identificación del problema y análisis de cómo este problema está afectando al acceso al curriculum del alumno, para así poder dar orientaciones a los profesores de las estrategias que pueden utilizar para que estos niños puedan desenvolverse mejor en la escuela.

En un documento escrito por la American Occupational Therapy Association (AOTA), se describe la labor del TO escolar en relación a la IS con las siguientes funciones: 

  • Crear, promover una integración sensorial saludable.
  • Establecer/restaurar la función.
  • Mantener la habilidad del estudiante de funcionar y desenvolverse en la escuela.
  • Modificar la actividad para ayudar al estudiante a compensar la disfunción en el procesamiento sensorial y planificación motora.
  • Prevenir lesiones y barreras en la participación.

Algunos ejemplos de cómo se utiliza este enfoque;

  • Formación para padres y/u otros profesionales de la educación en la que se  enseñe la relación entre el procesamiento sensorial, el aprendizaje y la conducta.
  • Estructurar el entorno sensorial para ajustarse a las necesidades del niño
  • Mantener las relaciones con sus compañeros apoyando y compensando las necesidades de planificación motora  en los juegos adecuados a la edad.
  • Consulta en equipo junto con los profesionales que lo forman, desarrollando ideas para modificar las tareas para mejorar la productividad del niño.
  • Prevenir la falta de atención, postura pobre, inquietud cuando el niño está sentado durante periodos largos, modificando las sillas, realizando recreos sensoriales,  y trabajando en distintas posiciones.

Podemos concluir que la teoría de integración sensorial es un enfoque que se puede utilizar (y no el único) para ayudar a los estudiantes con dificultades en la escuela, a través de la identificación de las dificultades, adaptación de entornos y tareas, ofreciendo estrategias y sugerencias de actividades que fomenten la participación y el aprendizaje, entre otras actividades y funciones.

Referencias:

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