A veces, para que un niño sea autónomo en la realización de sus actividades escolares diarias, es recomendable/conveniente el uso de productos de apoyo o la realización de modificaciones del entorno (físico, sensorial, etc) o de la propia tarea en la que el alumno tiene dificultades.
Los productos de apoyo pueden servir para adaptar la tarea o el modo en el que el alumno realiza la tarea o para modificar el entorno para que éste sea accesible para el alumno.
Algunos ejemplos de modificaciones o características del entorno a tener en cuenta:
- Modificaciones/adaptaciones en el aula: para que un niño pueda aprender tiene que estar correctamente sentado, en una postura que le permita ver bien al profesor y la pizarra, etc. El alumno tiene que poder desplazarse por el aula y acceder a los espacios comunes, perchas, estanterías, etc
- Comedor: el ruido del comedor, la organización del espacio, el tipo de mobiliario del comedor,… pueden influir en la habilidad del estudiante para comer de forma autónoma.
- Baño: el espacio físico, el tipo de inodoro, lavabo, … pueden ser modificados para que sean accesibles.
- Espacios comunes: pasillos amplios, con indicaciones claras (uso de señalización con pictogramas, Braille,…), accesibles (ascensor para acceder a todas las aulas, rampas,…).
- Patio, gimnasio, aula de psicomotricidad: accesibles para todos los alumnos, con espacios amplios donde moverse, variedad de materiales y estructuras de juego, señalización e indicaciones adaptadas.